THOMAS SANKARA

 

Desde la “tierra de los hombres íntegros”, ALTO VOLTA, Xabier Lombradero ha querido rendir homenaje a uno de los más grandes revolucionarios de todos los tiempos, THOMAS SANKARA, una figura olvidada por la izquierda europea, porque como Xabi dice: “Era revolucionario y africano”. Dos circunstancias son suficientes para ser víctima de la terrible amnesia occidental.

 

THOMAS SANKARA

Hablar de Sankara es hablar de conciencia y coherencia, es hablar de dignidad, es hablar de solidaridad, es hablar de autonomía y responsabilidad, en definitiva, es hablar de soberanía real. Burkina Faso dejó de llamarse Alto Volta y comenzó a caminar sola, digna e independiente, a partir de su aparición en la esfera política de este pequeño país, situado en el corazón del antiguo imperio Mossi.


África perdió un gran ejemplo y, aunque no me fie mucho de ellos, perdió a un gran líder, uno que “pintaba” diferente, que predicaba con el ejemplo y que logró, en tan sólo 4 años de gobierno revolucionario, demostrar que hay otra forma de hacer política, de hacer economía y de mantener relaciones diplomáticas justas, basadas en la transparencia, la solidaridad y en el respeto a los tan pisoteados Derechos Humanos.

Desde el primer momento, Sankara denunció la política imperialista y neocolonialista de las grandes potencias occidentales, que utilizan la llamada cooperación al desarrollo para seguir manteniendo sus privilegios en las antiguas colonias y para mantener la dependencia de éstas con respecto a las antiguas metrópolis. Por mi experiencia de trabajo en este campo, durante estos últimos cinco años, me animo a suscribir esta afirmación totalmente.

Son las mismas potencias que se vanaglorian de “expandir”, mas bien imponer, la democracia representativa en el continente africano, cuyas sociedades mantienen un elevado índice de analfabetismo (en zonas rurales puede alcanzar el 95 % de la población), y que con ello fomentan la falacia de que África es la responsable de su propio desarrollo, que si no lo logran es debido al tribalismo interno y a la corrupción de sus dirigentes, que ellos mismos se encargan de alimentar y potenciar desde el primer momento de la llamada descolonización. 

Thomas Sankara, se posicionó siempre contra la ilegítima deuda externa que sigue coaccionando a los gobiernos africanos y que no busca más que perpetuar la dependencia y ahogar su soberanía, fomentando la corrupción de sus élites e hipotecando su futuro.

Ferviente defensor de la No alineación, critica duramente al bloque soviético por su intervención en el Afganistán de los 70-80 y por el escaso apoyo que da a las revoluciones africanas, que en esos momentos estaban teniendo lugar en Angola, Mozambique, Zimbawe, Conakry, Guinea Bissau y Cabo Verde, además de la que él comanda en Burkina. 

Se muestra crítico también con la posición hipócrita y tibia mantenida en ambos bandos contra el apartheid que machaca a Sudáfrica y que, al mismo tiempo, justifica la opresión en el Congo de Mubutu, donde Patrice Lumumba años antes había abierto el camino hacia una África soberana y autónoma, que maneje su propio futuro, sin interferencias de ningún tipo.

Quizás por ello, rechaza cualquier tipo de etiqueta política según los esquemas de pensamiento ortodoxos occidentales, no le interesa situarse dentro de ninguna de estas perversas etiquetas. Lo que demuestra una excepcional claridad de ideas en un momento donde el mundo y los países que lo componen tienden a la bipolarización, que emanaba de la llamada guerra fría, entre capitalismo y comunismo. Sankara aboga claramente por una tercera vía, la de los no alineados, la vía africana, la del sentido común, la de la autonomía, la de la dignidad y la del respeto por la naturaleza y por el otro. Algo que en la actualidad perdura en Mesoamérica con la recién constituida CELAC.


Es importante destacar, que otra de sus preocupaciones, es la situación de la mujer, donde vuelve a ser un clarividente, en plenos años 80 donde el mundo prioriza otros debates, al señalar y advertir que no habrá revolución verdadera sino se elimina cualquier forma de patriarcado. Pues éste es el primer sistema de dominación que la humanidad desarrolló y que lleva años perfeccionándose e instalándose en nuestras mentes y en nuestras sociedades.

Por otro lado, quizás muestra su lado menos comprensivo y más beligerante contra las élites y los gobiernos africanos que, siendo títeres en manos de las potencias occidentales, mantienen y se privilegian de esta nueva forma de dominación. La cual se basa no en la fuerza de las armas, en el saqueo y explotación de antaño, sino en la colonización cultural y la dependencia económica, también saqueo, que emana de los grades organismos internacionales; surgidos tras Breton Woods y cuya finalidad última es perpetuar las injusticias y las desigualdades, maquillándolas con eufemismos tales como ajustes estructurales, desarrollo de la competitividad y consolidación de mercados y de los cuales estamos ahora sufriendo sus consecuencias en Europa.

Finalmente, es fundamental en su pensamiento y acción política su idea, que intenta inculcar en toda la sociedad burkinesa, sobre la importancia de lograr una “descolonización de las mentes”, lo que llevará a ir abandonando el tribalismo que impide la necesaria y urgente organización africana, para caminar juntos y solos, sin interferencias perversas de las potencias tradicionales y, lo que es más necesario aun, sin recelos entre herman@s africanos.

Por todo lo expuesto, es bastante injusto que su figura haya caído en el olvido y no sea un referente para los que luchan a diario por una transformación real de este injusto mundo, como lo son otras figuras quizás menos decisivas para sus países, pues algo que he podido comprobar en mi reciente viaje a Burkina Fasso es que Sankara sigue presente y muy vivo en esta tierra de hombres y mujeres dignos, como a él le gustaba llamarla y como así la rebautizó.

Sigamos pues despertando, peleando, actuando, con coherencia y conciencia, como él lo hizo durante toda su vida hasta que le asesinaron, entre otras cosas, por lo peligroso que se había vuelto para los que manejan el mundo.

                                                                                                       XABIER LOMBARDERO

Para los que queráis conocer un poco más sobre Thomas Sankara aquí queda un interesante discurso en el que el burkinabés denunciaba que la deuda impuesta por el FMI a Burkina Faso no tenía ningún fundamento ético.

Documental de casi una hora de duración sobre la figura de Sankara

Thomas Sankara en HARLEM. Un momento histórico en la historia del panafricanismo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s